El sector inmobiliario paraguayo enfrenta un desafío permanente: la volatilidad cambiaria. Desarrolladoras y constructoras frecuentemente venden proyectos en dólares, pero deben pagar salarios en guaraníes, adquirir equipos importados y mantener deudas en diferentes monedas. Esta exposición cambiaria genera riesgos que no siempre se contemplan en los presupuestos iniciales.
Una variación significativa del dólar entre la firma de un contrato y el pago efectivo puede incrementar costos de materiales, reducir rentabilidad o generar necesidades de caja inesperadas. Para mitigar esta incertidumbre, existe una herramienta financiera cada vez más utilizada: el contrato forward de divisas.
¿Qué es un forward de divisas?
Un forward es un acuerdo entre una empresa y una entidad financiera para comprar o vender una cantidad específica de moneda extranjera en una fecha futura, con un tipo de cambio fijado en el momento de la contratación. Su objetivo principal no es especular sobre el valor futuro de la moneda, sino transformar un costo incierto en un importe conocido y predecible.
Esta herramienta permite elaborar presupuestos, cotizaciones y proyecciones de flujo de caja con menor exposición a fluctuaciones cambiarias. Para empresas constructoras donde márgenes relativamente ajustados pueden convertir un proyecto rentable en deficitario con pequeñas variaciones del dólar, el forward representa una protección valiosa.
Funcionamiento práctico
Supongamos que una constructora necesitará pagar USD 500.000 por ascensores dentro de 90 días. El proceso es relativamente simple:
- La empresa identifica el monto, moneda y fecha de su obligación futura
- Solicita una cotización forward a una entidad financiera
- El banco propone un tipo de cambio para ese plazo específico
- Las partes firman el contrato estableciendo monto, fecha, precio y modalidad de liquidación
- Al vencimiento, la operación se ejecuta al cambio pactado, independientemente de la cotización del mercado ese día
Modalidades de contratación
Existen dos formas principales de ejecutar un forward. El delivery forward implica el intercambio completo de monedas: la empresa entrega guaraníes y recibe los dólares acordados. El non-delivery forward (NDF), en cambio, solo liquida la diferencia entre el tipo de cambio pactado y el tipo de referencia del mercado en la fecha de vencimiento.
Aunque el forward ofrece previsibilidad, tiene un costo incorporado en el tipo de cambio pactado y genera obligaciones contractuales que deben comprenderse antes de contratar. Es fundamental que desarrolladoras y constructoras evalúen esta herramienta como parte de su estrategia de gestión de riesgos financieros.




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